domingo, 3 de junio de 2012

Mis tallas pueden llamarse amuletos, pero tienen la característica de no otorgar suerte. Yo las llamo "llaves" y tienen la energía para abrir en su interior la puerta de la buena voluntad.
Cada llave tiene la particularidad de ser realizada con la energía positiva de "otra" realidad, donde impera el espíritu libre de materialismo. La madera o el hueso tratado, prácticamente no tienen valor de mercado, únicamente la energía que yo le aporto con el trabajo, "cotiza" para mi sostenimiento, pues no hay comercio.
Cada llave es estrictamente personal y debe ser energizada con su contacto humano, cuando usted desarrolle diálogos con usted mismo, momentos de oración o reflexión ante situaciones que le causan dolor. Cada llave tiene elementos en común con usted, que forman parte del ciclo de renovación constante universal.
Los modelos han sido extraídos de la ancestral mitología maorí y no están emparentados con ningún credo ni religión definidos, solo guían hacia una dirección divina y yo me encuentro muy feliz trabajando en ellas con infinita pasión.